¿Sabías que el Himno de Asturias tiene origen cubano?
Ignacio Piñeiro (1888) un cubano hijo de asturiano compuso una canción para homenajear a su padre, de origen asturiano y que había vuelto a Asturias para morir en el año 1926. En el año 1930 Piñeiro registró en La Habana el «Asturias Patria Querida», aunque la letra era algo distinta.
El Himno de Asturias es internacional, asturianos y no asturianos lo conocen. El Papa Juan Pablo II comentó en su visita a Asturias en los años 80, que conocía la canción y que la había escuchado en su país. Esto se debe, posiblemente, a los mineros de las cuencas del Caudal y Nalón, que emigraron a Polonia a principios del siglo XX.
Por otro lado, hay una versión del Himno de Asturias que según el profesor avilesino Fernando de la Puente, fue modificado por los milicianos para adaptarla a su realidad durante la revolución de Ochobre del 34.
«El franquismo intentó que cayese en el olvido. La clase dominante intentó prohibir primero, y desprestigiar después, una canción en la que, ya por aquel entonces, se hablaba de patria, cuando en aquel momento sólo se admitía como patria aquella representada bajo el lema excluyente de «una, grande y libre»», señala De la Puente, quien asegura que, a pesar de todo, «no fue posible borrar de la memoria la canción».
Asturias, tierra bravía,
Asturias, de luchadores;
no hay otra como mi Asturias
para las revoluciones.
Tengo que bajar a Oviedo
empuñando mi fusil
y morirme disparando
contra la guardia civil;
Contra la guardia civil
y los cobardes de Asalto;
tengo que bajar a Oviedo
y morirme disparando.
Los obreros, en Asturias,
demostraron su heroísmo
venciendo a la clerigalla
y al feroz capitalismo
Los de Lerroux y la CEDA
son los verdugos de España,
los que roban las conquistas
del obrero que trabaja
¿Sabías que el origen del Himno de Asturias podría estar a más de 7.000 kilómetros, en La Habana? Aunque hoy lo cantamos en cada espicha y en cada folixa, «Asturias, patria querida» esconde una historia de ida y vuelta que mezcla Cuba, Polonia y las cuencas mineras. Te la contamos.
Un himno que nació lejos de Asturies
Según el folclorista avilesino Fernando de la Puente Hevia, la letra no la escribió un asturiano. Su autor sería Ignacio Piñeiro (1888-1969), uno de los grandes músicos cubanos del siglo XX y fundador del Septeto Nacional.
Piñeiro era hijo de Marcelino Rodríguez, un emigrante de Grado que, ya mayor, decidió volver a su tierra para morir. Regresó a Asturias en 1926. Movido por la tristeza de esa despedida, el hijo compuso una canción para homenajear a su padre.
La pieza se popularizó rápido entre la colonia asturiana de La Habana. En 1930, Piñeiro la registró allí mismo. Eso sí: la letra original era algo distinta a la que conocemos hoy.
Alma sensible,
casta pureza,
todo es amor.
Es la mujer asturiana,
con su cáliz de dulzura,
de la grandiosa natura,
la hizo dueña de amor,
con la ternura,
con la virtud,
de diosa
Asturias patria querida,
a ti consagro mi vida.
Conviene aclararlo: esta es la hipótesis de De la Puente, recogida en su libro sobre los orígenes del himno. No todos los expertos la comparten. El musicólogo José Ignacio Lajara la discutió en 2009 y defiende un origen más antiguo en el norte de España. Así que tómalo como una teoría fascinante, no como un dato cerrado.
La conexión polaca y el Papa Juan Pablo II
Si la letra viajó desde Cuba, la melodía habría llegado desde aún más lejos: Silesia, en Polonia. Y aquí entra otro giro curioso.
A comienzos del siglo XX, mineros silesianos emigraron a las cuencas del Caudal y de Mieres para trabajar en las minas. Según esta hipótesis, trajeron consigo una tonada que terminó sirviendo de base al himno. Por eso la canción sigue siendo conocida en Polonia.
De hecho, se cuenta que el Papa Juan Pablo II, nacido en Polonia en 1920, la reconoció de su infancia al escucharla durante su visita a Asturias en los años 80. Un himno asturiano que un Papa polaco ya tarareaba de niño: difícil de superar como anécdota.
La versión revolucionaria de Ochobre del 34
El himno también tiene una cara combativa. Según De la Puente, durante la revolución de Ochobre del 34 los milicianos adaptaron la letra a su realidad.
El profesor sostiene que el franquismo intentó borrar esta versión. La clase dominante quiso primero prohibir y después desprestigiar una canción que ya hablaba de patria, en un momento en que solo se admitía un único concepto de patria. Aun así, asegura el folclorista, no lograron borrarla de la memoria popular.
Aquella estrofa revolucionaria sonaba muy diferente a la oficial:
Asturias, tierra bravía,
Asturias, de luchadores;
no hay otra como mi Asturias
para las revoluciones.
Asturias, tierra bravía,
Asturias, de luchadores;
no hay otra como mi Asturias
para las revoluciones.
Tengo que bajar a Oviedo
empuñando mi fusil
y morirme disparando
contra la guardia civil;
Contra la guardia civil
y los cobardes de Asalto;
tengo que bajar a Oviedo
y morirme disparando.
Los obreros, en Asturias,
demostraron su heroísmo
venciendo a la clerigalla
y al feroz capitalismo
Los de Lerroux y la CEDA
son los verdugos de España,
los que roban las conquistas
del obrero que trabaja
Es una letra cruda, hija de su tiempo, que refleja el conflicto social y la dureza de aquellos días en las cuencas. Forma parte de la memoria histórica asturiana tanto como la versión que cantamos en las fiestas.
Un himno de ida y vuelta
Cuba, Polonia, las cuencas mineras y la emigración: pocos himnos reúnen tantas historias en tan pocos versos. La próxima vez que lo cantes en una romería, ya sabes que estás entonando una canción que viajó por medio mundo antes de volver a casa.
