La vuelta al cole y la llegada del otoño nos devuelven poco a poco a la rutina. Los días son más cortos y los quehaceres diarios nos dejan poco margen para disfrutar en familia. Los fines de semana son una gran oportunidad para disfrutar de Asturies con los más pequeños de la casa. Al aire libre o a cubierto, nuestra tierra ofrece un sinfín de posibilidades. Aquí tienes tres ideas para sacarle el máximo partido al paraíso junto a tu familia.

Museo Marítimo de Asturias

Asturies abraza al mar en el Museo Marítimo de Asturias. Nuestra tierra ha estado históricamente ligada a sus costas, que esconden infinidad de historias y aventuras de pescadores y marineros acontecidas a lo largo de los siglos. Pero también guardan auténticos tesoros en forma de flora y fauna no siempre conocida. La colección permanente de este equipamiento, con sede en la marinera villa de Luanco, reserva un lugar a la biología marina que abarca desde los tiempos prehistóricos (representados por numerosos especímenes fósiles), hasta las especies actuales de moluscos y crustáceos. También corales, esponjas, estrellas de mar, aves de los acantilados… y un apartado dedicado a la caza de la ballena, extinguida en el Cantábrico en el siglo XVII.


El espacio más amplio lo ocupa la construcción de embarcaciones de madera y la pesca tradicional, quizá lo más genuino del Museo. Y es que esta actividad era fundamental en las villas costeras asturianas y de todo el Cantábrico. Una amplia variedad de aparejos y artes de pesca, y múltiples elementos complementarios como cestería, faroles, gaxartes, sondas, carnadas, cabudos, boyas, baldes… Más de un centenar de excelentes maquetas de barcos muestran la historia de la navegación, desde los antiguos fenicios, romanos y vikingos hasta nuestros días, incluyendo la piratería, la trata de esclavos, los clippers, la emigración,… El atractivo se incrementa con las continuas exposiciones temporales. Además, el Museo ofrece talleres y material didáctico para los escolares y audioguías.

Actividades Gijón

Si hay algo que conquista a pequeños y mayores son las actividades físicas y el deporte. ¿Y si lo mezclamos todo con el único objetivo de pasarlo bien? En Actividades Gijón son especialistas en organizar actividades multiaventura para todos los públicos. La gran estrella de su catálogo es el paintball infantil. Qué mejor opción para celebrar un cumpleaños fuera de lo habitual que con una divertida batalla diseñada y adaptada para niños a partir de 8 años. Las bolas de pintura están pensadas para ser utilizadas por niños, son más pequeñas y cuentan con una cobertura más blanda, por lo que resultan prácticamente indoloras al impactar con el cuerpo.


Ropa cómoda, playeros y muchas ganas de pasarlo bien. La gymkhana humor Amarillo, apta para niños a partir de 14 años,  nos someterá a una serie de actividades y pruebas que sobretodo nos harán reir y mucho. Para lo que sueñen con sumergirse en una de las actividades acuáticas de mayor crecimiento mundial el paddle surf es una experiencia obligada. Se trata de una actividad que, por su facilidad de aprendizaje, es apta para todos los públicos desde el primer minuto. Gijón y la costa oriental asturiana gozan de un entorno único para disfrutar de todas sus modalidades. Si lo que buscas es disfrutar de la velocidad también puedes hacerlo. Actividades Gijón te ofrece la oportunidad de subirte a uno de sus kart y rodar por el Circuito Asturias de Sotu (Parres).

Tierra Mágica

Nada mejor para disfrutar de una jornada en familia que la tranquilidad de nuestros bosques a través de un conjunto de itinerarios y rutas didácticas por la Comarca del oriente y la Comarca de la sidra. Tierra Mágica propone un viaje a auténticos paraísos para lograr una conexión directa con la naturaleza. Cuentan con seis rutas que combinan el senderismo, la educación ambiental, la interpretación del paisaje, talleres infantiles, educación afectiva y educación para la convivencia.


Niños y adolescentes aprenderán a desarrollar la inteligencia emocional en conexión con el medio natural. Aprender autodisciplina, responsabilidad, inteligencia social y emocional mejora la calidad de vida en el hogar, en el trabajo y prepara mejor a los niños para afrontar el día a día en el futuro. Mediante los juegos planteados en plena naturaleza, los más pequeños serán capaces de aprender a afrontar las dificultades e imaginar cómo superarlas, adquirirán valores como el trabajo en equipo y desarrollarán aspectos tan importantes como la empatía, el autoestima y la actitud positiva.